Enrique Chediak
En los últimos años en las carteleras cinematográficas de Norteamérica los documentales han ido adquiriendo un lugar cada vez más importante. No resulta complicado entender el por qué; es de lo mejor que se está produciendo en Estados Unidos. Dos de los grandes regalos que he recibido como espectador han sido The Corporation (La multinacional) y Rivers and Tides (Ríos y mareas).
La primera, por el punto de vista que tiene sobre el rol pirata y maquiavélico de las multinacionales en este mundo globalizado, punto de vista que al menos en los Estados Unidos se lo mantiene enterrado. Éste es un documental que debería estar entre los ensayos de Noam Chomsky y Gore Vidal.
La segunda, porque es un magnífico retrato de uno de los más grandes artistas de nuestro tiempo, Andy Goldsworthy, y de su trabajo casi budista con la naturaleza. Es envidiable cómo el artista entiende los elementos naturales, los conceptualiza y transforma.
No es común encontrarse con una película con la fuerza de la primera y con la poesía de la segunda en el cine narrativo actual. |